Tras aceptar gustosa la invitación de Cisne a participar en esto (y a la que podeis autoinvitaros si quereis) dispongo:
Fue el año en el que salí de "la cueva familiar"
Para mi era todo un reto, siempre he sido bastante protegida por mi familia.
Un mes pisando tierras británicas y hablando un idioma empalagoso a mi lengua rodeada de desconocidos que fueron conocidos en un mes fue una especie del principio de mi pequeña independencia.
La timidez, la inseguridad, la subestimación siempre me habian y me siguen corrompiendo. Tenía 17 años y durante esos 365 días fué el principio de mi apertura al mundo, la vergüenza insoportable que sufría al relacionarme con nueva gente en sociedad fue haciendose leve y lo más importante de todo fue que comencé a creer en mí y en todas mi posibilidades: sentí después de mucho tiempo que no era una cualquiera ni menos que los demás.
De aquella experiencia me traje tantas cosas "sentidas" que es imposible que no recuerde aquel año. Aquel capicua salí por primera vez "de fiesta" y "bebí" con todo lo que conlleva, lloré varias veces de felicidad y también podría decir que sentí por primera vez que un hombre me amaba y me deseaba de verdad pese a no poder corresponderle.
Sin dudarlo conocí a una gran persona, "un buen artista" que digo yo, que siempre tuve al lado y hasta ese año no supe que sería mi Gran Amigo con honores. Tampoco imaginé que sería aquel que algún día me enseñara los rincones de París cogida de su brazo. Recuerdo que él mismo me dijo aquel verano que nunca me había visto tan feliz.
Así, cuando volví al mundo real con mi grupo de amigos-compañeros de entonces que me hablaron de una tal conflicto con "Perejil", de una nueva droga para sus porros que yo nunca probaba y de no se cuantas perspicacias más supe que mi sitio no estaba únicamente "aquí", en mi pueblo-dormitorio actual, ni con todos y cada uno de ellos puesto que había conocido a otras personas que no es que no fueran como ellos, sino que era como más yo.
Los meses anteriores a aquel verano habían sido un poco duros, no sabía por qué pero no me encontraba a gusto ni conmigo ni con lo que me rodeaba. Los meses siguientes a aquello fueron por el estilo pero con ese "algo" interno que te dice que todo iba a ser temporal hasta que llegara el momento de cambiar. Lo fué.
Aquel verano del 2002 a ritmo cansino de "Torero" de Chayanne en una pista de discoteca británica rodeada de japoneses, alemanes, franceses, árabes y sobretodo de grandes Nuevos amigos españoles, creo que supe por primera vez lo que quería.
(y puede que haya sido la única)