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No era el tiempo, y si leeis este rollazo sois unas/os campeones/as :PLa tarde del día que escribí el post anterior, después de dejar la escuela me fui a pasear por el centro de mi ciudad bajo las nubes grises y el rojo del atardecer. Tenía, francamente, ganas de llorar; pero se acabaron los momentos de encierro en el lavabo. O no se llora o se llora con arte. Y creo que solo sé me escapó una lagrimilla, la envenenada debió ser porque me sentí mucho mejor. Recuerdo que vi a dos chicos fotografiar las calles y yo también saqué mi cámara. También recuerdo cuantos niños me miraron. Juraría que todo aquel niño o niño con el que me crucé, me miró a la cara y me sonrió levemente, como si solo ellos fueran los que me entendieran. Fueron momentos un tanto extraños. Será porque nunca me sentiré lo suficientemente “mayor” y con ellos me entiendo mejor. Y digo “recuerdo” porque pasee por las calles durante casi dos horas con pequeñas gotitas de lluvia cayendo sobre mi cara, con la mente completamente perdida: en recuerdos, en gente, en mis actos, en mis errores... Durante los trayectos en los autobuses he escrito varios folios de todo lo que hubiera dicho en ese momento, de todo lo que sentía y pasaba por mi cabeza. Siempre lo hago en los malos momentos. Mi diario está tan lleno de confesiones y rayadas mentales desde que tenía 7 u 8 años que a veces me asusto de cuan desconocida soy para mí. Pero me ayuda. Escribo y pienso en ello hasta que casi reconozco el problema. Sé que todo tiene que ver con lo de siempre: la autoestima, la autoconfianza, las dudas y mi manía infinita de juzgar mis actos una y otra vez; y también sé que hay una situación externa íntimamente relacionada con uno de mis miedos que ha sido decisiva en mi tristeza. Pero no sé si me entetendereis cuando digo que a veces hay un sentimiento bueno o malo tan sumamente intenso en mí que no quiero compartirlo con nadie. Quiero que sea mío. Es tan propio y personal que decírselo a alguien o incluso escribirlo al aire, sería desnudarme completamente. Mis amigos sobretodo han notado que estoy triste porque me conocen, porque me quieren. Y les agradezco que no pregunten y me hagan sonreir una y otra vez. Ellos son mis verdaderos pintores de brocha gorda. Me faltó llorar cuando llegué a casa y mi madre, que sé que también sabe que pasa algo pero no me lo pregunta, me diera uno de esos abrazos, de los de osa, de los que me gustan a mí. Me encanta el momento en que el que mi padre asoma la cabeza por la puerta cuando entro en casa y mi abuela estira los brazos para abrazarme desde su sillita justo cuando me ve llegar. Me divierto tanto cada segundo que paso con bolli y guapa... y me encanta discutir con ellas con tan poca seriedad que ofende. Adoro que mis compañeras de clase no comprendan la complicidad entre mis dos niñas universitarias y yo. Adoro las palabras fraternales de La Perra. Las picardías de cara-golfillo y esas palabras tan dulces de mi melenitas justo en el momento adecuado. Me encanta que me roben besos como los que me robaron hace una semana. Por todo esto y por mucho más. Y porque después de unas semanas y en especial esto 3 o 4 días que me he sentido bastante mal; hoy pienso que que por una mancha de mierda aleatoria que haya caído ahora en mi vida, no todo se ha cagado (con perdón) y si hay tantas cosas buenas en las las que pensar, no es necesario pensar en la única mala. Se acepta, se intenta limpiar y se acabó. Y por su puesto, aceptar mis propias limitaciones. Alguna vez leí por ahí que los sentimientos sinceros potencian la expresión. Creo que este es uno de los post más extenso que he escrito pero es que si no lo hago reviento.
Quería deciros a todos, petit comitte que os pasáis por este blog, que aunque muchos sepáis que las relaciones interpersonales vía internet no son (por voluntad propia) mi fuerte, cada vez que escribo aquí parte de mis días y pensamientos VALORO todos y cada uno de vuestros comentarios y considero que la mayoría sois sinceros conmigo; disfruto las veces que me lleváis la contraria porque es lo que quiero: LA VERDAD ÍNTEGRA. Como los que habéis hecho en el post anterior, que vistos con tranquilidad pueden parecer “el típico comentario de ánimo” pero vistos desde alguien que de verdad lo necesita, hasta esas cuatro palabras me sirvieron en el momento que los leí. Que sepáis que os leo a pesar de lo abstracto que me parezca estar metida en este tinglado de los blogs y gracias a todos de corazón. 22/10/2005 21:44 Comentarios » Ir a formulario
Pues si que estamos bien, ¿formamos un club?: "La alegría de la huerta". Ánimo chica, céntrate en otras cosas y procura estar activa. Yo es lo q intento.
Un besín. Fecha: 23/10/2005 00:54.
Una chica que conocí y con la que intercambié saliva opinaba que los besos robados son los que mejor saben.
Fecha: 23/10/2005 11:24.
Es que a veces tópicos como "todo va a salir bien","verás cómo se arregla" y demás nos hacen mucho bien. Aunque sean mentira, en ciertos momentos nos hace falta oírlos...
Fecha: 23/10/2005 12:33.
Uff, te prometo que si es post es un pelín mas largo de lo que me empezaría a caer una lagrimita. Aunque creas que no te entendemos o que es demasiado complicado para entenderlo, pienso que muchos de nosotr@s hemos sentido eso alguna vez. Y desde internet no se puede hacer mucho, pero en tu ciudad, con tus amigos, tu casa, tus familiares... puedes hacer demasiadas cosas. Solo piensa una cosa cuando te sientas depre, haz o di lo que te gustaría hacer si mañana se acabase tu vida. Eso funciona, te lo digo por experiencia. Animo y sigue posteando¡¡ ;P
Fecha: 23/10/2005 17:41.
Me alegra ver como poquito a poco sales del bachecillo, es bonito leer un mensaje asi, en serio como ya dije en algun post, hay que intentar disfrutar de las cosas sencillas y valorarlas quizas esa es la verdadera felicidad. Un saludo y a seguir bien.
Fecha: 23/10/2005 20:35.
Muchas gracias a ti por todo. Por escribir y por inspirarnos a nosotros a seguir escribiendo.
Sabes que yo entiendo cómo te sientes... ¡Saludillos! Fecha: 24/10/2005 23:24.
Yo también soy especialista en largos paseos en soledad por Valencia. Recorrer sus calles mientras intento reprimir las ganas de llorar. Y siempre en esos momentos es cuando descubro cosas en las que nunca antes me había fijado: bien sea el color del cielo, la fachada de un edificio o esa gran verdad sobre mí que sólo descubres después de darle demasiadas vueltas a la cabeza. Para mí son "días rojos", y aunque asustan cuando llegan, siempre pasan y luego te sientes mejor.
¡Besos guapa! Fecha: 25/10/2005 08:32.
de vez en cuando es necesario buscarse a uno mismo, prestarse atención y hacerse un auto test, revisando los puntos vitales.
cuando te encuentras y te aceptas es la milk! como que te recargas Fecha: 25/10/2005 21:32. |
Me Tienes ObnubiladaBienaventurados los que se ríen de sí mismos porque nunca les faltará motivo de que reir
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